El Azali paquistaní intentó quemar una Biblia delante de un grupo de cristianos para probar que Dios no tenía poder para evitarlo, pero se sorprendió cuando vio frustrado su intento.

Azali dijo que a pesar de estudiar en una escuela donde tuvo profesores y estudiantes cristianos, nunca estuvo de acuerdo en que la Biblia presenta la verdad sobre Dios.