
El minucioso trabajo ha dado resultados sorprendentes. Se ha podido demostrar que la pieza encontrada hace casi cuatro décadas en la zona de Ein Gedi (junto al Mar Muerto) es la copia más antigua que se tiene del Levítico judío y la evidencia más antigua de un texto bíblico estandarizado. “Este texto es 100% idéntico al que usamos hoy en día”, ha explicado el investigador de la Universidad Hebrea de Jerusalén Emmanuel Tov. “En 2.000 años, el texto de Levítico no ha cambiado”. Esto corrobora tanto la Biblia judía como la mayoría de traducciones bíblicas protestantes en la actualidad.
UN PROCESO SORPRENDENTE “No os podéis imaginar la alegría que había en el laboratorio”, ha dicho Pnina Shor, de la Autoridad Israelí de Antigüedades, que participó en el estudio. Tratar de “desenrollar digitalmente” el papiro carbonizado parecía “una broma” al principio, pero ha acabado abriendo posibilidades totalmente inesperadas. “No sólo era posible ver que había escritura, sino que el texto incluso er legible”, explica William Brent Sales, un experto en informática de la Universidad de Kentucky. Los investigadores han distribuido el siguiente vídeo explicando el proceso (inglés).