DECLARACIÓN DE FE

LO QUE CREO

En el Dios Padre
Creo que existe un solo Dios, creador del cielo y de la tierra, de los animales y la raza humana. No creo que el hombre venga del mono, del dinosaurio o de los Anunaki. Dios lo creo y somos de Dios.

En el Señor Jesucristo
Creo que Jesucristo es Dios, que es el Hijo Unigénito de Dios el Padre y que su muerte en el Calvario ha sustituido la nuestra - la de toda la humanidad . Creo que resucitó al tercer día y que ascendió al Cielo con todo poder y en su pronto regreso a juzgar al mundo.

En la Salvación
Creo que todos los hombres nacen con una naturaleza pecaminosa producto de la caída de Adán en el jardín del Edén y que lo que Jesús logró en el Calvario nos redime del poder del pecado. Creo vehementemente que esta salvación está disponible para todo aquel que desee recibirla por que es gratis y no por obras.

Creo que todos los seres humanos por la caída antes mencionada necesita un Salvador. Esa salvación SOLAMENTE se puede obtener a través de la aceptación y confesión de Nuestro Señor Jesucristo. Esa salvación se recibe por Gracia y por Gracia nada más.  

En el Espíritu Santo
Creo en la existencia del Espíritu Santo como la tercera persona de la Trinidad y en su interacción e intercambio con el hombre. Creo en la llenura del Espíritu Santo en Sus manifestaciones, tales como hablar en lenguas, poner las manos sobre los enfermos, echar fuera demonios, dones proféticos a pesar que no todos los creyentes manifiesten tales maravillas. Así mismo creo que por el Espíritu Santo tenemos también dones de ciencia o sabiduría o de enseñar.

Por lo tanto no creo que el Espíritu Santo no sea una energía, una fuerza o un ser con el cual debes mantener una intimidad mayor que con el Dios Padre, puesto que escrituralmente el Espíritu es el que nos ayuda a nosotros a como acercarnos a Dios.

En la Infalibilidad de las Sagradas Escrituras 
Creo que la Biblia es la Palabra Inspirada por Dios y creo que en ellas se encuentra contenido lo único que es necesario para conocer el deseo de Dios para la humanidad. Creo en la autoridad absoluta de las Escrituras en los asuntos del hombre. (2 Timoteo 3:16; Hebreos 4:12; 1 Pedro 1:23-25; y 2 Pedro 1:19-21). Por lo tanto no creo en nada que no esté estipulado en la Biblia, ni tampoco creo en manifestaciones sobrenaturales luego de una ministración en la cual solo hubo motivación y nada de doctrina. Eso se llama emocionalismo.

En el Cielo y en el Infierno 
Creo que las Escrituras claramente establecen la doctrina de la existencia literal de dos lugares. Uno de castigo eterno para los que se rehusen a aceptar la salvación que sólo se encuentra en Cristo y un lugar de recompensa eterna, el cielo. (Mateo 25:34,41,46; Lucas 16:19-31; Juan 14:1-3; Apocalipsis 20:11-15).

En la Iglesia 
Creo en la Iglesia como el Cuerpo eterno y universal de Cristo, la cual consiste de todos aquellos que hayan confesado con su boca que Jesucristo es el Señor, que fue enterrado y que el tercer día el poder de Dios lo levantó de entre los muertos. Creo en la necesidad de los creyentes de congregarse localmente con el propósito de edificarse en la Palabra y aprender cómo evangelizar, exhortar, consolar y enseñar a otros.

En el Bautismo por Agua 
Creo en la ordenanza del bautismo a través de la inmersión en agua, en obediencia con lo establecido en la Palabra de Dios. Todos aquellos que hayan aceptado a Jesucristo como su salvador Personal y hayan experimentado UN NUEVO NACIMIENTO deben ser bautizados en agua en una ceremonia pública de su fe en Cristo y en la experiencia que la Biblia llama "la circuncisión del espíritu".

En nuestro compromiso con el Pueblo de Israel 
Creo en la promesa hecha en Génesis 12:3 con respecto al pueblo judío y la nación de Israel. Creo que éste es un pacto eterno entre Dios y la semilla de Abraham al cual Dios se mantiene fiel.


LO QUE NO CREO


Que nacimos para prosperar.

Que debemos tener una visión y una misión dentro del evangelio.

En el movimiento G12

En la reforma apostólica profética.

En los apóstoles que dicen ser los jefes de la iglesia.

En los profetas que sacan doctrinas que están fuera de contexto y las publicitan como reales.

No me cuadra que el cristiano pueda vivir sin doctrina bíblica pero no sin el último disco del salmista de moda.

Que la gente se fijará en nosotros por se cristianos en la resolución de sus problemas diarios o hasta nacionales. Eso contradice la Biblia.

Que podemos tomar todas las artes para Cristo.

Que debamos tener presidentes y diputados y senadores que sean cristianos para que mejore nuestro país. Eso es mezclar la iglesia con la política.